Monday, August 1, 2022

Algunos limericks más

UNA COLECCIÓN DE LIMERICKS

escritos por el

DOCTOR PÉREZ


Ya expusimos en esta bitácora (aquí) la teoría del limerick y también la aplicamos para plantear algunos problemas eternos (aquí). Ahora ofrecemos al benévolo y paciente lector otros pocos, dedicados a...

LOS PUEBLOS Y TIERRAS DE ESPAÑA

Por tierras de Iparraguirre

1.
Cierta Juana, vecina de Pasajes,
en el acto solía hacer visajes.
Y jóvenes y viejos
venían de muy lejos,
para ver sus visajes, a Pasajes.

2.
—Por ditxa una mutxatxa encontré en Getxo
ducha y hecha a las técnicas del lecho.
—¡Mientes como un bellaco!
—¡Tranquilo! Quicir, Paco,
que vendía colchones allá en Guecho.

3.
Es un etxo ke Iratxe la de Getxo
—una chica de mucho sacar pecho—
esnifó silicona,
y que ya hasta Pamplona
llega el pecho de Irache desde Guecho.

4.
Hoy Unai, culturista de Bermeo,
cuida su esternocleidomastoideo
y también algún rato
le dedica al serrato
mientras va de poteo por Bermeo.

5.
En bares y tabernas de Hondarribia
la sopa se servía siempre tibia,
pero en Fuenterrabía
la sopa estaba fría:
da igual Fuenterrabía que Hondarribia.

6.
La sobrina del cura de Arrasate
corta y cuida su mata de tomate.
Y los frutos, devota,
le presenta en compota;
o eso dicen las viejas de Arrasate.

Por tierras de Mossèn Cinto

7.
Hay un bicho en el lago de Bañolas
que en verano aparece entre las olas.
Es un bicho pequeño
que a veces frunce el ceño,
mas lo estima la gente de Bañolas.

8.
Una foca nadaba en el Besós...
¡Pero no era una foca, que eran dos!
¿...O quizás eran tres?
¡A saber lo que ves
en las límpidas aguas del Besós!

9.
Un gato en Vilanova i la Geltrú
no pronunciaba «Miau»; decía «Mu».
Su dueño que lo oyó
de Vilanova huyó
y allá nunca volvió ni a la Geltrú.

10.
Una Mamen había allá en Cervera,
atenta y de potente delantera.
Y si alguien le pedía
su nombre, respondía:
«Mamen», y eso le hacían en Cervera.

11.
Yo llevé cierto día a Montserrat
a un bracero ya mítico del SAT.
«¡Hosti! ¿Tú por aquí?»
(¡Eso al abad oí!)
«¡Ven a cantar canciones de Serrat!»

12.
El tío de un obispo de la Seo
(de Urgel) arrebatole el solideo.
Y jamás aquel tío
ni en caliente ni en frío
lavolo: no era amigo del aseo.

13.
La cotorra llegó de Buenos Aires
y al aplec se marchó con dos cupaires,
tres comuns (sus paisanos)
y unos seres humanos
y felices volaron por los aires.

Escenas de Vandalia

14.
Unas truchas teutónicas del Neckar
a las playas se vienen de Almuñécar;
y con todo respeto
les clavan un espeto;
¡Si lo saben, no vienen a Almuñécar!

15.
Un Lorenzo decía ser de Arabia
y quería embaucarnos con su labia.
Sin embargo, yo creo
que el Lorenzo que veo
es de Alhabia o Las Gabias, no de Arabia.

16.
Un día una señora llegó a Cabra
y no se le entendía ni palabra.
Divisó una culebra,
cruzó un paso de cebra,
abrazola y marcháronse de Cabra.

17.
Una chica muy mona de Jerez
se cayó cierto día de un almez.
A raíz del desliz
se rompió la nariz
la incapaz chica mona de Jerez.

18.
Dio un concierto un rapero en Albolote
y sus raps eran trozos de El Quijote.
«¡Ay, mi culto rapero!
¡Por sus huesos me muero!»
suspiraba una choni de Albolote.

19.
Una chica vecina de Montilla
se quería tatuar la rabadilla.
Mas pilló una cogorza
y tatuose una lorza;
¡Pobrecilla la chica de Montilla!

Entre las brumas gallegas

20.
Un tal Hugo feliz vivía en Lugo
y el hombre era un tarugo y un besugo.
Hugo marchó a Santiago
y dijo: «Aquí, ¿qué hago?
¿Por qué estoy en Santiago en vez de en Lugo?»

21.
Una artista vivía en Mondoñedo
que hacía obras maestras con el dedo.
Ni máquinas quería
ni brochas, y decía:
«Mi dedo es lo mejor de Mondoñedo.»

22. Cantiga apócrifa de Xohán de Cangas
¡Qué morrazo el de Mari la de Cangas
cuando va por ahí pegando mangas!
Por un pésimo polbo
(NOTA: pulpo), en mi volvo
de Bayona pretende ir hasta Cangas.

23. Cantiga apócrifa de Martin Codax
¡Que me dejes, mamá, que vaya a Vigo
a ponerme un colgante en el ombligo!
A ponerme en el tete
un pirsin que lo pete.
¡Que me dejes, mamá, bajar a Vigo!

24. Cantiga apócrifa de Johan Airas de Santiago
Cuando crecen los ríos Ulla y Tambre
se le moja a la Vane la pelambre.
Y así, toda mojada
y más bien excitada,
se la ve por las márgenes del Tambre.

En el rompeolas de todas las Españas

25.
—«Escribir es llorar aquí en Madrid»,
escribió deprimido Larra. —'greed.
—Mas callar, en verdad,
es incómodo. —Sad.
—¿Solución? —Pues marcharse de Madrid.

26.
Si Paloma va en tren a Cercedilla
lleva siempre sangüiches de Rodilla.
Hoy de queso con nueces,
de salami otras veces;
y feliz cual perdiz va a Cercedilla.

27.
Una chica vecina de Alcorcón
se asomaba en pelota a su balcón.
Y no usaba sostén,
se llamaba Rubén
y era guiri, que no era de Alcorcón.

28.
Al salir del estadio del Getafe
el pobre Rafa tuvo un rifirrafe:
le empujó un mequetrefe
que... ¡Vaya! ¡Era su jefe!
¡Qué gafe es este Rafa de Getafe!

Por Castilla y por León

29.
Hay un gran cocodrilo en el Pisuerga
que muerde a los varones en la verga.
¡Vamos, mozos, huid!
¡Dejad Valladolid!
(O, al menos, no os bañéis en el Pisuerga).

30.
El Marqués de Mansilla de las Mulas
almorzaba Château Margaux y angulas.
Mas hoy en sus manteles
hay morapio y verdeles
que le traen muleros en sus mulas.

31. Popular leonés
A unas mozas conozco en Villalpando
que los árboles bajan resbalando.
Y así logran con ello
dejar limpio de vello
algo más que la pierna en Villalpando.

Más allá de la península

32.
Bautista una caballa pescó en Ceuta
y la llevó aturdido al terapeuta:
«¡No canta ya la jota,
ni trepa, ni alborota!»
Bautista, eres idiota aquí y en Ceuta.

33.
A Jonás en la playa de Mallorca
lo tragó en un pispás una gran orca.
Lo encontró muy quemado
por tanto bronceado
y escupiolo con asco allá en Menorca.

34.
—Una tía pesada en Felanitx
echaba cada día el mismo speech.
—¿Es que era una borracha?
¿Echaba un speech facha?
—No sé; yo me marché de Felanitx.

35.
A una Mesa Redonda en Lanzarote
acudí con mi Barba y mi Bigote.
—¿Esto qué es? ¿Sin Ginebra?
Así no se celebra
—dije— Mesa o Reunión, ¡por Lanzarote!

Y por tantos otros lugares...

36. Homenaje a la sra. F.
Dos melones llevó a Marina d'Or
doña Marta, regalo de un señor.
Y como es generosa,
no quedó ahí la cosa:
disfrutólos también Marina d'Or.

37. Repostería oscense
La atractiva Katiuska, la de Huesca,
—siempre dada a la bronca y a la gresca—
sacándome la fusca,
«¡Confiesa!», dijo brusca:
«Mi pastel ruso come toda Huesca»

38.
Su sábana un fantasma de Tafalla
perdió y hubo de liarse en la toalla.
Y ya no dio ni un susto;
pero con él el busto
se secaba una moza de Tafalla.

39.
Forzada por la rima, siempre en Murcia
ejercía Tiburcia como furcia.
Mas si iba a Cartagena
allí era siempe buena.
¿Y en la ruta? Pues... era como en Murcia.

40.
Tras buscar salmonetes en el Sella
Goyo fue por salmones a Marbella.
¡Qué cansino este payo!
Ha de hacer el babayo
en Marbella lo mismo que en el Sella.

SEAMOS ESTRICTOS

Los limericks ofrecidos más arriba están escritos en versos de 11 y de 7 sílabas y se ajustan aproximadamente al ritmo anapéstico (acento cada tres sílabas), aunque con muchas licencias. Los siguientes están escritos en versos de 10 y de 7 sílabas. Ello permite un ritmo estrictamente anapéstico, con acentos en las sílabas 3, 6 y 9 (este último en los versos decasílabos). Y a este ritmo nos ceñimos estrictamente, sin concesiones o licencias.

1. Con todos los acentos en -s
Don Modesto fue Miss Palamós
2006 sin ser trans, ¡qué sindiós!
Pues compuesto y cortés
don Modesto sí que es;
pero no es un buen Miss Palamós.

2. Con todos los acentos en -r
Un lagarto muy verde en Myanmar
a las gordas les muerde el pulgar.
Y Pilar, ¡hay que ver!
habla de ir con Ester
—siendo gorda— este marzo a Myanmar.

3. Con todos los acentos en -k
Isaac va de pícnic a Iraq
con coñac, chóped pork y anorak.
¡Qué incorrecto! ¡Qué shock!
Busca, crack, algo ad hoc
y otro look lleva al pícnic de Iraq.

4. Con todos los acentos en -b (es malo, pero fue difícil)
El buen Bob, un querub del Punjab,
tiene —no obsta— en Zagreb su sicav.
Y kebab que ve Bob,
roe Bob; no es esnob,
y es su hobby en Zagreb o el Punjab.

5. Con todas las rimas en -f
Al final Rodolfito fue al Rif
a fumar unas pipas de kif.
O eso dice Joseph,
que trabaja en la UDEF;
yo no he visto a Rodolfo en el Rif.

6. Homenaje a la sra. Chanel
Agitando tremendo trasero,
casi queda en el puesto primero.
¡Qué bonito meneo!
Es el pasmo europeo
el catalo-cubano pandero.

7. Homenaje a la sra. Montero
«Este finde me pillo el Falcón»,
dice Irene, «y me voy de excursión;
porque unidas podemos
a Niuyor nos iremos
a hacer selfis, que me hace ilusión.»

Saturday, July 17, 2021

El Marqués de Santillopis

El Marqués de Santillopis

Jorge Llopis Establier nació en Alicante o Alcoy en 1919 y murió en Madrid el 19 de noviembre de 1976. Según el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia, cursó el bachillerato en Alcoy y vivió algún tiempo en París. También se dice que en 1960 viajó a Sudamérica. Fue actor de teatro y de cine y apareció como secundario en películas de cierto éxito como Pecado de amor (con Sara Montiel) o Las cuatro bodas de Marisol. Y pocos más datos hemos podido allegar sobre su vida personal.

Colaboró asiduamente en la revista humorística La Codorniz y en algunas otras menos conocidas hoy. Escribió obras de teatro, unas en colaboración con Tono (La viuda es sueño, Federica de Bramante, La última opereta) y otras en solitario (entre ellas La Tentación va de compras, Creo en ti pero me engañas, Niebla en el bigote, Susana quiere ser decente,...) El lector interesado puede ver aquí la comedia policiaca ¡Enriqueta sí, Enriqueta no!, emitida en Estudio 1 de TVE con dirección de Pilar Miró. Los Pelópidas es una parodia de tragedia griega que sigue siendo representada por aficionados y profesionales, como prueba la presencia de varias versiones de ella en Youtube. También escribió Llopis novelas paródicas y humorísticas como Lo malo de la guerra es que hace ¡pum! y Operación Paquita. La crítica, en general, no ha mostrado gran interés por estas obras ni las ha juzgado favorablemente; el ingenio verbal, el buen humor y la facilidad de escritura no son las cualidades mejor valoradas por críticos y académicos, y menos aún en aquellos años de literatura comprometida. Además, la inevitable comparación con Jardiel, Neville, Mihura y Tono lleva a tener en menos las aportaciones de nuestro autor. Pero ¿qué importa? Como él mismo escribió:

¿Los hombres? ¡Todos iguales!
«Unos vienen y otros van»,
según ha dicho Pemán
en unos juegos florales.
(Memento homo)

Lo que en esta bitácora más nos interesa de Jorge Llopis es su producción en verso. Era habilísimo versificador y así lo demuestran Las mil peores poesías de la lengua castellana, con nociones de gramática histórica, rudimentos de retórica y poética, y un falso florilegio de poetas laureados. El libro contiene perfectas parodias de los poetas de nuestro canon (y también inmisericordes críticas de las limitaciones técnicas de alguno de ellos). Aquí espigaremos en otro de sus libros de versos: La Rebelión de las Musas.

En los poemas recogidos en La Rebelión de las Musas Llopis sigue practicando la parodia de forma insuperable. ¿Cómo no reír con el loro que, apareciendo en el lugar del cuervo de Poe, reclama insistente chocolate?:

Dirigíme al ave impía
—disculpad que mis anhelos no recate—
y le dije: «Por mi tía
Rosalía
Cañabate,
que no sé si lo que has dicho es un dislate».
Más el pájaro, obstinado, repetía:
«¡Chocolate!»
(El Loro, aquí se puede escuchar el poema completo)

No pueden faltar algunas parodias de Federico, que llegaron casi a constituir por sí mismas un subgénero literario en aquellos años:

En sus axilas la noche
tiene diviesos de estrellas
y un serrucho de cigarras
le rasga la camiseta.
(Romance un poquito gitano)

Pero el ejemplo anterior muestra que había algo más que intención paródica en la musa de Llopis. ¿No percibe el lector la intensidad expresiva de las metáforas? Este rasgo se manifiesta aún más claramente en los poemas no paródicos del libro. El botijo es, entre otras muchas cosas,

Maceta sin sol ni albahaca,
ubre fósil de una vaca,
luz de chabola.
(Letanía al botijo)

Hablando de la letra de cambio, se dice

Por el cielo azul de España
flotan las letras de cambio:
antruejo de toma y daca,
carnestolendas a plazos,
con Miércoles de Ceniza
de protestos y notarios.
La letra es una clepsidra
que destila tiempo amargo,
[...]
(Romance de los papelitos)

¿Es posible dar una descripción más elocuente de la humilde patata?:

Pompis de vieja pánfila y beata,
rodillera en calzón de lugareño,
puño cerrado sin ardor ni empeño,
orquitis vegetal que se recata.
(Una patata)

¿O de la ropa tendida?:

Odres que el viento deja embarazados
y dan a luz —trombones pistonudos—
en parto sin dolor, aires cansados.
(Camisones al viento)

A veces a Llopis se le escapa manifestar un poquito de amor romántico por la naturaleza:

Se instalan sobre la hierba
lentas y protocolarias,
con el empaque rollizo
de unas matronas romanas
y con el guante de goma
que les cuelga entre las patas
a sus terneros lechales
amorosas amamantan.
¡Ay, madre, que pena pena
que me dan siempre las vacas...!
(Romance de las pobres vacas)

Y solemnes, concienzudas,
cistobalonas y pánfilas,
batiendo a punto de nieve
las nubes con sus patazas,
altivas como duquesas,
melindrosas, escolásticas,
las cigüeñas por el cielo
vuelan, ¡hala y hala y hala...!
(Diálogos de cigüeñas de bien)

Otras veces Llopis practica la sátira de costumbres (quizás por estos poemas los críticos estreñidos le rebajen la pena):

con el paso gasterópodo
que deja un rastro de baba,
por la ciudad —humo y frenos—
pasean los papanatas
[...]
Se despepitan perláticos
si pasa una chica guapa
algo ligera de ropa:
y ellos se vuelven, se paran,
y hacen mil gestos ambiguos
de horror, de pasmo y de alarma:
lluvia sodogorromítica
en una sola mirada.
(Romance de los papanatas)

Por un bostezo de pórticos
abierto siempre en la plaza,
con toda la noche dentro
de los pliegues de sus sayas,
agoreras y temblonas,
himenópteras y castas,
pasito a pasito vienen
por la calle las beatas.
(Retablillo de las beatas)

Y a veces la intensidad expresiva, teñida de un tremendismo solanesco o celiano, llega a turbar al lector:

Él, temblando de impotencia,
los vertederos mordía,
y ella seguía esperando
mientras la mañana, frígida,
con olor de sobaquillo
se revolcaba lasciva
y le daba al sol un beso
que sabía a calderilla.
(Romance de los lirios de arroyo)

El ex libris del día se imprimía violento
sobre las cortinillas de lluvia tristona
y las gárgolas, puercas, con la cabeza al viento,
vertían, ebrias de agua, su aérea vomitona
[...]
Y por las tortüosas callejas como tripas
del Tiempo, que digieren olvido y maleficio
me perdí y, rosigando altramuces y pipas
proseguí hacia el viscoso alborear del vicio.
(Hortus putrefactus)

Pero acabemos esta pequeña antología con algo más ligero. Por ejemplo, con estos burbujeantes y cantarinos juegos verbales:

Durango, Arrigorriaga,
Deusto, Sestao,
Luchana, Amorebieta,
Llodio y Bilbao.
Y en un templete
Portugal en pequeño:
Portugalete.
(Más seguidillas)

En Haití crece el bambú
y en Corfú el ajonjolí.
Sin embargo, en Alcalá
ni ajonjolí, ni bambú,
ni pepinillos, ni ná.
(Puntos de vista)

Amigo lector: quema tu Gil de Biedma y tu García Montero, y corre a leer a Llopis. Invócalo y quizás acuda a tu conjuro:

Di un golpe en un ataúd
y el muerto que estaba dentro
contestó: «How do you do?»
(Soleares)

Tuesday, July 13, 2021

Quaestiones Quodlibetales

QUAESTIONES QUODLIBETALES

UN PUÑADO DE LIMERICKS
por el
DOCTOR PÉREZ


En otro lugar (aquí) hemos expuesto la teoría del limerick. Ahora la aplicamos para abordar diversas cuestiones filosóficas, lógicas y matemáticas.

LO PRIMERO ES LO PRIMERO

Ehyeh asher ehyeh

Preguntó impertinente don Moisés
al cruzarse con uno: «¿Usted quién es?»
Respondió: «SVM QVI SVM.»
«¿Qué querrá decir? Hum...»,
se quedó meditando don Moisés.

El ontológico

Arrojó su argumento don Anselmo
y chafó del ateo el blando yelmo.
Mas quizás Ente tal,
tan abstracto y total,
pasaría de ti, de mí y de Anselmo.

COSAS DE GRIEGOS

Sócrates

«Que no sé nada, solo sé» en la Grecia
afirmaba un señor con alopecia.
Si era verdad, mentía
porque algo sí sabía;
mentía pues aquel señor de Grecia.

Platón

Con Platón a la cueva fui de Nerja
a colgar unos trapos en la verja.
Y sus sombras gustaban
a los que dentro estaban
mucho más que la luz del sol de Nerja.

Elea I

Ventaja le dio Aquiles en Olimpia
para que la carrera fuese limpia.
Mas cuando la alcanzaba,
ella allí ya no estaba:
y nadie el galardón ganó en Olimpia.

Elea II

Cuando Diógenes supo que el de Elea
del moverse negaba hasta la idea,
del tonel a El Pireo
caminó de paseo,
y por poco nadando no fue a Elea.

COSAS VARIAS

Diálogo entre Juan Ramón Jiménez y Juan Buridán

—A Platero, borrico de Moguer,
le echo bien de comer y de beber.
—¿Come, o bebe primero?
—No sé, le soy sincero:
son cazurros los burros de Moguer.

El Cogito

Pues pensando yo estaba el otro día
y dudé —¡mire usted!— si yo existía.
Pero al cabo de un rato,
«¡Coño!», dije, «Renato,
si es que piensas, existes; no hay tutía.»

We Can't

Don Manuel, que vivía en Monterrey,
era un tipo pesado como un buey.
Y, además de un tostón,
era muy criticón.
(N. B.: en alemán pon «Monterrey».)

Limer-Ich

Don Juan Fichte, filósofo de Jena,
almacena yo-yos en su alacena.
¡Y qué bien los maneja
con el dedo o la oreja
en su célebre cátedra de Jena!

Súper guay

Me abordó un perturbado en Sils Maria
y no pude entender lo que decía...
¿algo de un superhombre?
Respondile: «Buen hombre,
no se debe abusar de la maría.»

Feminismo

Del marido de Jenny von Westphalen
las ideas hoy valen lo que valen.
Pero en este rincón
por alguna razón
sus sectarios están hoy que se salen.

Überhaupt hat der Fortschritt das an sich, daß er viel größer ausschaut, als er wirklich ist.

Se comenta que un médico de Viena
ha inventado una cosa que es muy buena.
Y que incluso curó
a una tal Anna O;
¡Se exageran las cosas mucho en Viena!

Investigaciones filosóficas

«Pues sin un león hablase», dije a Luis,
«jugarían ustedes al parchís.
Y aunque no le entendiera
de una u otra manera
lograría comerle a usted, don Luis.»

Para que no te fíes de nadie

Un filósofo había en la Brisgovia
que tenía una hebrea como novia.
Y después, ¡qué cochino!
en un nazi devino;
mas siguió perorando en la Brisgovia.

COSAS DE ESPAÑOLES

La Institución

Don Julián a Alemania fue de España
a tomar unas copas de champaña.
Pero allí lo que había
era filosofía;
se pilló una cualquiera y volvió a España.

Meditaciones del pijito

«Yo soy yo», afirma Ortega con jactancia.
«Añadamos también mi circunstancia»,
dice Gasset, «al set».
Luego Ortega y Gasset
en total es su yo y su circunstancia.

PARADOJAS

La de lord Russell

Corta el pelo Consuelo la de Algorta
a quien su propio pelo no se corta.
Y solo a ellos el pelo
corta la tal Consuelo.
¿Quién, pues, pela a Consuelo la de Algorta?

La de Creta

Recuerdo cuando Greta (era de Creta)
dijo: «Te estoy mintiendo.» ¡Qué alcahueta!
Si falso, era verdad;
si cierto, falsedad...
¡Mejor no habléis con Greta la de Creta!

La de Grelling-Nelson-Weyl

Hetero(lógico) es —lo oí en Gotinga—
si a sí no se describe. ¡Por mi minga,
que ahora saber quiero
si será hetero hetero!
Que respondan los sabios de Gotinga.

La del calvo

A un calvo le injertaban en Turquía
unos pocos pelillos cada día.
Eubulides, empero,
era su peluquero;
y volvió igual de calvo de Turquía.

La inocentada de Smullyan

«Hoy de tí me chanceo ciertamente;
no podrás impedirlo, so inocente.»
Y pasó la jornada
y no hubo inocentada...
Es decir, me embromó efectivamente.

CODA MATEMÁTICA

Uno fácil

Teorema (Pitágoras de Samos):
Si cuadramos catetos y sumamos
lo que da no es mayor
ni tampoco menor
que si la hipotenusa la cuadramos.

L. Euler

Multiplica i por π, y a este exponente
e tendrás que elevar exactamente;
sumarás la unidad
y con seguridad
obtendrás justo un cero: ¡sorprendente!

B. Riemann

«De mi zeta los ceros», dijo Riemann,
«siempre en Re=1/2 se arraciman.»
Y más de uno ha querido
y ninguno ha podido
demostrar esta hipótesis de Riemann.

S. Banach y A. Traski

Una bola redonda tomó Alfredo;
la partió en cinco trozos con denuedo;
Esteban barajolos,
con esmero pegolos
y dos bolas formó cual la de Alfredo.

K. Goedel

«Yo soy indemostrable» dijo en Viena
una fórmula lógica. ¡Qué pena!
Pues tenía razón
(si no hay contradicción);
y la completitud la diñó en Viena.

Homenaje a R. Smullyan

En un pequeño pueblo en Transilvania
todos sin excepción temen a Tania.
Y cuando Tania va,
solo a mí teme allá.
Adivina, lector, quién será Tania.

Saturday, December 26, 2020

El feliz año 20

EL FELIZ AÑO 20

UN PUÑADO DE VERSILLOS
por el
DOCTOR PÉREZ

I. 6 de enero, en la víspera de la investidura de Sánchez

Con retraso Baltasar
un pedazo de carbón
[suplid la transposición]
mañana nos va a dejar.

II. Safo Fr.16 P

Hay quien afirma (equivocadamente)
que es lo más bello una legión en marcha;
otros, caballos o veloces naves;
¡Necios! Es Sánchez.

III

—Mamá, quiero ser artista.
—Es muy difícil, mi amor.
Hazte ministra, mejor:
no hace falta ser muy lista.

IV

«Doña Irene en Igualdad
lucha con mucha otra gente.»
Por un lado, es evidente;
y por otro... no es verdad.

V Adivinanza acróstica

Zonzo y zote a tutiplén,
Patentemente un zoquete,
Zascandil que se entremete...
Pero ¿corrupto también?

VI

Fabula embustes; acábalos
con pormenores ridículos
y cuéntalos en fascículos,
que así nos diviertes, Ábalos.

VII. Memoria histórica acróstica

¡Viva Pedro! La verdad
Ínsita en su boca mora;
¡Vivan Pablo y su señora,
Ambos seres de bondad!
Francamente, en puridad,
Reniego yo del franquismo
Anteponiendole al mismo,
Naturalmente, el presente,
Como resulta evidente;
O incluso un buen comunismo.

VIII

Asesorando al pillín
yerno del dueño de Adán,
buen dinero gano Iván;
y se compró un peluquín.

IX

Doña Delcy les trajo
muchos baúles;
lo que en ellos había
no les preguntes.

Pero calculo
que era la "Obra Selecta"
de N. Maduro.

X. A Cayetana

La secta de la Sexta al de la seta
prefiere antes que a vos, que sos re cheta.

XI

Volverán los problemas inventados
de Gobiernos los días a llenar
y otra vez, con descaro y sin vergüenza,
mi pelo tomarán.

Pero aquellos que ahora nos preocupan,
problemas que tenemos en verdad,
aquellos que nos matan y empobrecen...
esos... ¡no abordarán!

XII

—Docto Simón, sagaz Illa,
¿usamos la mascarilla?
—Callad, chusma retrasada;
eso no sirve de nada.
—Docto Simón, sagaz Illa,
¿usamos la mascarilla?
—¿Y lo dudáis, chusma inculta?
¡Bajo amenaza de multa!

XIII

Quienes la cara de gneis
tenéis, y lo otro dispuesto,
conseguir cualquier buen puesto
al jefe Unidas Podéis

XIV

Sacó la-dina ventaja
de sus visitas a iglesias
—sin ser beata— y amnesias;
e hizo a la última hora caja.

XV

El fuego tapar con llama
y el estiércol con más mierda;
tensar y tensar la cuerda;
a esto gobernar lo llama.

XVI

Antes de que te levantes
ya te tienen ensayadas
diez o doce gañanadas
para hoy tus representantes

XVII

Quien va hasta arriba de grifa
y ginebra de garrafa,
y farolas rompe y chafa,
¿es el dechado de antifa?

XVIII

El capitalismo woke
inyectado en grandes dosis
causa prurito, pirosis,
y en casos graves amok

XIX

«¡Salimos todos más fuertes!»,
dice Iván y está en lo cierto;
...salvo quizás algún muerto
y los que están en los ERTEs.

XX

Ya pasó la primavera,
ya acabó el confinamiento
y tiemblo cuando presiento
la que ahora nos espera.

XXI

Vidas negras importaron
quienes su patria fundaron.
Y hoy los nietos nos exhortan:
«¡Las vidas negras importan!»

XXII

Es un poco sorosiano
y quizás masón un tanto;
pero más razón que un santo
tiene don Luis Garicano.

XXIII

Que hable de Dina y Corina
y ría el buen pueblo llano,
que a la vuelta del verano
le esperan rebrote y ruina.

XXIV

Europa ya se mató
y USA se está suicidando;
así pues, idlo aceptando:
el futuro es de 中国

XXV

Cuando cancela un país
a Flannery y a Colón
su futura condición
tira a negra más que a gris.

XXVI

Donald parece estar K.O.
y Báiden está gagá
y el mundo entero será
de los biznietos de Mao

XXVII

El exduque de Atenas y Neopatria
se dice, se comenta que se expatria.
Y aquí quedan Iván y Pedro y Pablo;
¡así se los llevara pronto el diablo!

XXVIII

Sea de carne o de cuero,
almacenar las monedas
para usarlas cuando puedas
es lo que hace un Monedero.

XXIX

¿Es buen ticket el que integra
a un católico abortista
(que ya está pidiendo pista)
y a una negra que no es negra?

XXX

Casado a su gente educa
y enseña a callar y a hablar,
y a Caye manda callar
y da su altavoz a Cuca.

XXXI

Salgo en el «Diez Minutos»
sin ser folclórica,
porque soy de don Pablo
primera chorba.

¡Qué buen negocio!
¡Ole y ole Podemos!
¡Viva mi novio!

XXXII. Deconstrucción viril

El varón buen ciudadano
debe dilatar el uno.
La tacha de machirulo
obviará poniendo el celo.
Y solo usará su pena
cuando el Gobierno lo ordene.

XXXIII

Iván hábilmente trenza
—y su poder así afianza—
de unos la sed de venganza
con de otros la desvergüenza.

XXXIV

¡Qué bello será este otoño,
en el que Sánchez con saña
hará la puñeta a España
junto con Pablo el del moño!

XXXV

Lo que me queda de vida
pasaré —¡vaya putada!—
en una patria arruinada,
rota, enferma y bien jodida.

XXXVI

Tesis Miguel Sebastián,
boda le regaló Adán.
Al no tener nada dentro,
parecía ser de centro.
A dos paquetes venció
y el liderazgo alcanzó.
Ahora su sociopatía
manifiesta cada día.

XXXVII

¡Fachita, vas y te jodes!
Es de Sánchez decisión:
el Nobel irá a Simón
y el Chopin ganará Rhodes.

XXXVIII. Soneto jubiloso y acróstico

Permitid que un soneto improvisado
Aporte alborozado en este día
Bendiciendo la estrella que surgía
Levantándose ayer sobre el estrado.
¡Oh elocuente y benéfico Casado!
Eres de España orgullo y alegría,
Solo hábil tú para esta patria mía
Gobernar en un mar atormentado.
Amansa al podemita y al sociata
La palabra que brota de tu boca,
Libre, justa, seráfica y sensata.
Y en la derecha tu oración provoca
Nunca antes visto júbilo, y desata
Amor pepero en cuanto oído toca.

XXXIX

Vinieron: un virus chino,
de África muchos migrantes,
de USA ideas delirantes...
pero ni un turista vino.

XL

Donald, el caso es sencillo:
O perdiste limpiamente,
o, timándote, esa gente
mostró que eres un pardillo.

Tu proceder fue sencillo:
consistió más en ladrar
que en morder o ejecutar:
quedaste como un pardillo.

Amenazar es sencillo,
pero nada hiciste tú
contra @jack o Jolibú
y te pudieron, pardillo.

Y quien, sutil o sencillo,
en tu carisma confió
su ingenuidad reveló
y quedó como un pardillo.

XLI

Contra la Constitución,
los ministros; contra España,
sus apoyos. ¿Y se extraña
alguien de mi depresión?

XLII. Aviso de la Agencia Tributaria

Otegi los Presupuestos
respalda: lo que le espera
puede suponer cualquiera
si no paga sus impuestos.

XLIII

La Ministra Cela—á
por conservar su bicoca
miente con toda la boca:
mira cuánto mentirá.

XLIV

—¡Escamots, en paz coged
todo el Este! ¡Toma, Arnaldo:
de Albacete a Baracaldo!
—¿Y mi pueblo...? —¡A Mohamed!

Saturday, December 19, 2020

Diario de la covid

MI LIBRO DE LA COVID
UN PUÑADO DE VERSILLOS
por el
DOCTOR PÉREZ

PRECONFINAMIENTO. ODA SÁFICA AL CORONAVIRUS

¡Bíblica plaga que de Oriente surges,
monstruo que ostentas orgulloso un nombre
de ecos reales e imperiales halos,
virus corona!

Tú das materia al tertuliano inane,
arden contigo las sociales redes
y hablan de ti con fascinado asombro
los noticiarios.

Débil el viejo en tu presencia tiembla
no reclamada, mas de nada sirve;
tú compareces, eficaz auxilio
de la eutanasia.

Cuando te toque visitar mi casa,
templo modesto donde al dios que lanza
flechas de plata se le rinde culto...
¡tómate el día!

DIARIO DEL CONFINAMIENTO

DÍA 1

Tengo a tope los depósitos
de celulosa, un magnífico
champagne en el frigorífico
e inmejorables propósitos.

DÍA 2

Bajo y la basura arrojo,
allá lejos un tipejo
vislumbro, la calle dejo
y en mi jaula me recojo.

DÍA 6

¿Me estoy volviendo tarumba?
Con ella me he tropezado
y cortés me he disculpado
con nuestra eficiente roomba.

DÍA 7

¡Bendito teletrabajo!
Si era tan solo una gripe
¿qué hago colgado de skype,
mandando emails a destajo?

DÍA 10

Me causa gran alipori
quien tras haberla cagado
me dice (¡y se cree salado!):
«¡Capitán a posteriori!»

DÍA 11

Andando por el pasillo
una y otra y otra vez,
a las baldosas, ¡rediez!
les estoy sacando brillo.

DÍA 14

Cuanto menos hago, tanto
menos se me antoja hacer;
hoy haré menos que ayer...
La plaga crece, entretanto.

DÍA 19

Así pasen meses mil
del derecho y del revés,
no he de vivir otro mes
tan raro como este abril.

DÍA 20

Los pantalones me abrocho,
y me ciño el cinturón,
y me voy para el balcón
que están dando ya las ocho.

DÍA 22

Pasé el Domingo de Ramos
sin ramos ni procesiones
y sin hacerme ilusiones:
derecho a la ruina vamos.

DÍA 25

¡Iba a hacer yo tantas cosas
en la obligada clausura!...
Pero alguna era muy dura
y todas, muy fatigosas.

DÍA 29

Voy de la cocina al baño
y del baño hasta el balcón
y otro día en reclusión
mal que bien me las apaño.

DÍA 32

—Nos esperan la pobreza,
el paro, el cierre y el erte
(si da licencia la muerte).
—Anda, saca otra cerveza.

DÍA 36

Añoranza parroquial:
domingos en los que oía
distraído la homilía
inacabable y sin sal...

DÍA 39

Cinco semanas y media;
alcanzaremos a aquel
filme de Rourke (Miguel),
si es que Dios no lo remedia.

DÍA 41

Abundante policía
en las calles; y en la red
mucho cuidado tened,
que el ministro nos espía.

DÍA 42

Hoy los niños de paseo
salen si les da la gana;
y dentro de una semana
incluso yo, según creo.

DÍA 45

Nos impone este mancebo
la Nueva Normalidad;
yo lo que quiero, en verdad,
es normalidad de nuevo.

DÍA 46

Pienso, declaro y confieso
que esta ristra confinada
—un tuit por cada jornada—
ya se dilata en exceso.

DÍA 48

La calor se ha presentado
en las calles de improviso
y la Autoridad permiso
para sudarlas ha dado.

DÍA 49

Cambiaron las condiciones
de estricto confinamiento;
llegado es pues el momento
de dejar estas razones.

Thursday, September 17, 2020

Tomás de Iriarte

El fabulista músico

Don Tomás de Iriarte nació en Puerto de la Cruz (Tenerife) el 18 de septiembre de 1750 y murió en Madrid el 17 de septiembre de 1791. A los catorce años de su edad se instaló en Madrid para estudiar bajo la dirección de su tío, el erudito don Juan de Iriarte. Hablaba latín y griego, inglés, francés e italiano; y, culto y protegido de los poderosos, llegó a ser traductor de la primera Secretaría de Estado y archivero del Consejo Supremo de Guerra. Como suelen los intelectuales (ilustrados, se decían en su tiempo) incansablemente intrigó, aduló y pontificó. Y, más que nada, polemizó; con Forner, con Sedano, con Samaniego... Este último le disparó un epigrama envenenado:

Tus obras, Tomás, no son
ni buscadas ni leídas
ni tendrán estimación
aunque nos sean prohibidas
por la Santa Inquisición.
———

La gota acabó con su vida antes de que cumpliera los 41 años. Según Cueto, pocos días antes de morir dictó este melancólico soneto en el que alude a sus disputas con Forner:

Lamiendo reconoce el beneficio
el can más fiero al hombre que le halaga;
yo, escritor, me desvelo por quien paga
o tarde o mal o nunca el buen servicio.

La envidia, la calumnia, el artificio
cuya influencia vil todo lo estraga
con más rabiosos dientes abren llaga
en quien abraza el literario oficio.

Así la fuerza corporal padece,
falta paciencia, el ánimo decae,
poca es la gloria, mucha la molestia.

¡El libro vive y el autor perece!
¿Y amar la Ciencia tal provecho trae?
Pues doy gusto a Forner y hágome bestia.
———

Iriarte escribió obras dramáticas, como la comedia Hacer que hacemos y el melólogo Guzmán el Bueno; poesía didáctica, como el insufrible poema La Música; y otras composiciones de varia índole que pueden encontrarse aquí.

Fama inmortal dieron a Iriarte sus Fábulas literarias, que en mi infancia todos aprendíamos y de las que han quedado en el habla común unas cuantas frases: galgos o podencos, sonó la flauta por casualidad. La verdad es que son poemas perfectos en su ligereza. He aquí, por ejemplo, la fábula El galán y la dama:

Cierto galán a quién París aclama,
petimetre del gusto más extraño,
que cuarenta vestidos muda al año
y el oro y plata sin temor derrama,

celebrando los días de su dama
unas hebillas estrenó de estaño,
solo para probar con este engaño
lo seguro que estaba de su fama.

«¡Bella plata! ¡Qué brillo tan hermoso!»,
dijo la dama. «¡Viva el gusto y numen
del petimetre, en todo primoroso.»

Y ahora digo yo: llene un volumen
de disparates un autor famoso
y si no le alabaren, que me emplumen.
———

De las poesías sueltas que Iriarte compuso traemos aquí las que consideramos más humorísticas. Diremos que la musa de Iriarte no es aguda en exceso y que nunca sobrepasa los límites de una prudente sátira.

He aquí un puñado de epigramas:

Escribano que inmediata
tienes tu casa a un platero,
pon en ella este letrero:
«Todos limpiamos la plata.»
———

Cierto escritor de sainetes
dice que hace lo que sabe,
y autores hay que aseguran
que no sabe lo que hace.
———

Casado con tres mozas en Granada
al mismo tiempo un picarón vivía;
la justicia mandó que castigada
fuese en un burro tal poligamía.
Por las calles la plebe lastimada
preguntaba el delito, y él decía:
—Señores, me han sacado a dar doscientos...
—¿Por qué? —Por frecuentar los sacramentos
———
Doscientos azotes, se entiende.
———

Este juego de palabras es muy conocido:

—He reñido a un hostelero.
—¿Por qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo?
—Porque donde, cuando como,
sirven mal, me desespero.
———

A una señora anciana que se pintaba mucho la cara

Los años de edad que cuenta
la dicha señora mía
veinte son al mediodía
y a media noche setenta.
Hará como unos cuarenta
que aborreció el agua clara;
y ayer con prisa tan rara
a recibirme salió,
que olvidada se dejó
en el tocador la cara.
———

El soneto Tres potencias bien empleadas en un caballerito de estos tiempos gozó de merecida fama:

—Levántome a las mil, como quien soy;
me lavo. Que me vengan a afeitar.
Traigan el chocolate, y a peinar.
Un libro... Ya leí; basta por hoy.

Si me buscan, que digan que no estoy.
Polvos... Venga el vestido verdemar...
¿Si estará ya la misa en el altar?
¿Han puesto la berlina? Pues me voy.

Hice ya tres visitas. A comer...
Traigan barajas. Ya jugué. Perdí...
Pongan el tiro; al campo, y a correr...

Ya doña Eulalia esperará por mí...
Dio la una. A cenar, y a recoger...
—¿Y es este un racional? —Dicen que sí.
———

Aunque quizás mi soneto favorito sea este acerca de los Trabajos en que se ve el poeta por causa de cierta Juana:

Pensando en Juana tomo siempre el sueño;
Juana mi reflexión de noche afana;
pienso en Juana también por la mañana
y Juana a todas horas es mi dueño.

Juana me desanima con su ceño;
Juana otras veces me parece humana;
severo estoy, según me mira Juana;
según me mira Juana, estoy risueño.

Sin Juana estoy y a Juana tengo al lado;
no es imperio el de Juana: ¡es despotismo!
Juana es en mí un espíritu arrimado

y para Juana no hallo un exorcismo...
¿Ves cómo este soneto está enjuanado?
Pues aún más enjuanado estoy yo mismo.
———

En la Biblioteca Nacional se conserva un manuscrito de Poesías lúbricas de D. Tomás de Iriarte inéditas que no pueden imprimirse. Pero no se ilusionen los lectores rijosos: son pocas, poco lúbricas y con poca gracia. He aquí una de ellas:

Preguntaba un carpintero
recién casado a su esposa:
«¿Hacemos aquella cosa,
o hemos de cenar primero?»
Y respondiole la tonta:
«Lo que tú quieras, pariente,
para mí es indiferente...
mas la cena no está pronta.»
———

Acabaremos con la transparente alegoría La barca de Simón, que le costó a Iriarte una reprimenda de la Santa Inquisición:

Tuvo Simón una barca
no más que de pescador,
y no más que como barca
a sus hijos la dejó.

Mas ellos tanto pescaron
e hicieron tanto doblón,
que ya tuvieron a menos
no mandar barco mayor.

La barca pasó a jabeque,
luego a fragata pasó;
de aquí a navío de guerra
y asustó con su cañón.

Mas ya roto y viejo el casco
de tormentas que sufrió,
se va pudriendo en el puerto:
¡lo que va de ayer a hoy!

Mil veces lo han carenado
y al cabo será mejor
desecharle y contentarnos
con la barca de Simón.
———

Thursday, August 20, 2020

El Conde de Villamediana

Un conde imp(r)udente

Don Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana y Correo Mayor del Reino, nació en Lisboa, donde fue bautizado el 26 de agosto de 1582, y murió en Madrid el 21 de agosto de 1622. Fue mujeriego y sodomita, pendenciero y jugador; gastó millones y acumuló deudas, pulió poemas cultos y los aguzó burlescos; fue desterrado tres veces de la corte y acabó muriendo apuñalado cuando paseaba en coche por la calle Mayor de Madrid. Nunca fue hallado el asesino.

Se dice que Villamediana galenteaba a la reina Isabel, esposa de Felipe IV, y que llegó a quemar el escenario donde ella y sus damas estaban representando La gloria de Niquea para así poderla sacar en brazos; pero esto más bien parece leyenda que realidad. Sin embargo, fuera por la causa que fuese, muchos creyeron que su muerte había sido ordenada por el rey:

Mentidero de Madrid,
decidnos quién mató al Conde.
—Ni se sabe ni se esconde:
sin discurso discurrid.
—Dicen que le mató el Cid,
por ser el Conde lozano.
—¡Disparate chabacano!
Lo cierto del caso ha sido
que el matador fué bellido,
y el impulso soberano.
———
(Por supuesto, los cultos lectores de esta bitácora habrán identificado las alusiones a la muerte del suegro del Cid y a la del rey Sancho.)
———

Escribió mucha poesía y muy buena: poemas mitológicas como Fábula de Faetón, Fábula de Apolo y Dafne, Fábula de Venus y Adonis; perfectos sonetos petrarquistas, gongorinos y morales; la comedia La gloria de Niquea (1622); y, lo que aquí nos interesa, epigramas burlescos en los que se chanceó cruelmente de los poderosos de aquel tiempo, de sus innumerables enemigos y de simples conocidos. La segunda edición de sus obras (1635) puede encontrarse aquí. Pero a nosotros más nos interesa, por ejemplo, esta colección de sus poemas extraoficiales. Aquí ofrecemos una pequeña muestra de su ingenio para la injuria, eligiendo de entre sus epigramas los que quizás nos resultan más fáciles de comprender.

Villamediana era capaz de escribir epigramas blancos y clásicos, como estos:

Jura don Juan por su vida,
que nunca cena en su casa;
y es que sin cenar se pasa,
cuando otro no le convida.
———

Don Juan, con las mismas mozas
nos puede amor contentar:
a mí dándome el gozar,
y a ti el decir que las gozas.
———

Pero no era este el camino por donde su musa le solía llevar, sino por el de la burla cruel de los defectos de personas identificadas:

Al conde de Salazar y su mujer, que eran muy feos
Al de Salazar ayer
mirar un espejo vi
perdiéndose el miedo así
para ver a su mujer.
———

Don Salazar de Legaña
dijo a doña Chirimía:
—Sed mora, señora mía,
para que os echen de España.
———
Chirimía: quizás la condesa era muy nariguda, o su voz muy desagradable.
El último verso es una alusión a la expulsión de los moriscos iniciada en 1609
———

A una dama
Niña del color quebrado,
la del clavel en el pico,
para venir en borrico,
vinieras en tu cuñado.
———

Las ciudades que visitó tampoco se vieron libres de sus dardos:

A Sigüenza y sus damas
Llegué, leguas caminadas,
por dar descanso a mis plantas,
al lugar de menos santas
y de más canonizadas.
———
Quiere decir que los canónigos de la catedral tenían una rica vida sexual, supongo.
———

A Córdoba
Gran plaza, angostas calles, muchos callos;
obispo rico, pobres mercaderes;
buenos caballos para ser mujeres,
buenas mujeres para ser caballos.

Casas sin talla, hombres como tallos;
aposentos colgados de alfileres;
Baco descolorido, flaca Ceres,
muchos Judas y Pedros, pocos gallos;

Agujas y alfileres infinitos;
una puente que no hay quien la repare;
un vulgo necio, un Góngora discreto;

un San Pablo entre muchos sambenitos:
esto en Córdoba hallé; quien más hallare,
póngaselo a la cola a este soneto.
———

A veces Villamediana se olvida de su ingenio y se limita a proferir descarnadas injurias:

Al Presidente del Consejo de Castilla y tres oidores que fallaron en su contra en un pleito
Para mi condenación
votaron un pleito mío
un borracho y un judío,
un cornudo y un ladrón.
———

La ejecución del poderoso y corrupto Rodrigo Calderón, que mostró gran dignidad en el cadalso, le inspiró varias composiciones. Esta es la más fácil de leer:

Al sepulcro de don Rodrigo Calderón
Aquí yace Calderón
que tuvo tan buena suerte
que en la vida y en la muerte
pareció al buen ladrón.
———

Ciertas personas fueron los blancos favoritos de sus injurias. Antiguas amantes, rivales amorosos,... han pasado a la pequeña historia de nuestra literatura gracias al odio de Villamediana. Uno de ellos fue don Jorge Tovar (que era una persona grave y respetable; lo que hoy llamaríamos un alto funcionario), a quien suele motejar de judío, lo cual era un insulto fortísimo:

A Jorge Tovar habiéndose roto un brazo
¡Jorge, que de sólo alzar
el brazo te lo quebraste!
¿Qué cristiano amenazaste,
o a qué Cristo ibas a dar?
———

A Jorge Tovar habiendo recibido el hábito de Santiago
¡Cruces al que niega infiel
a Cristo! ¡Don Faraón!
Estuviera en un rincón
menos mal puesta que en él.
Esponja, vinagre y hiel
testifican su querella,
y corona, pues con ella
osó a la divina luz.
¡Y quiere hoy ponerse cruz
el que puso a Dios en ella!
———
(lo de osó no lo acabo de entender.)

El alguacil Pedro Vergel le inspiró uno de los mejores epigramas de nuestra lengua:

A Pedro Vergel
¡Qué galan que entró Verjer
con cintillo de diamantes,
diamantes que fueron antes
de amantes de su mujer!
———

Al mismo Pedro Vergel le dedicó este venenoso soneto donde le llama cornudo de todas las formas posibles y alguna más:

A Pedro Vergel
La llave del toril, por ser más diestro,
dieron al buen Vergel y por cercano
deudo de los que tiene so su mano,
pues le tiene esta Villa por cabestro.

Aunque en esto de cuernos es maestro
y de la facultad es el decano,
un torillo, enemigo de su hermano,
al suelo le arrojó con fin siniestro.

Pero como jamás hombres han visto
un cuerno de otro cuerno horadado
y Vergel con los toros es bienquisto,

aunque esta vez le vieron apretado
sano y salvo salió, gracias a Cristo;
que Vergel contra cuernos es hadado.
———
Se narra un incidente ocurrido en una fiesta de toros. El alguacil Vergel le da comienzo y es derribado del caballo, pero sale ileso. Hadado: encantado
———

Y acabamos con un soneto dedicado a la actriz Josefa Vaca, bella y famosa en aquellos días, cortejada por nobles y ricos.

Reprende su marido a la actriz Josefa Vaca
«Oiga, Josefa, y mire que ya pisa
esta corte del rey, cordura tenga;
mire que el vulgo en murmurar se venga
y el tiempo siempre sin hablar avisa.

«Por nuestra santa y celestial divisa,
que de hablar con los príncipes se abstenga
y aunque uno y otro duque a verla venga
su marido no más, su honor, su misa.»

Dijo Morales, y rezó su poco,
mas la Josefa le responde airada:
«¡Oh, lleve el diablo tanto guarda el coco!

¡Malhaya yo si fuese más honrada!»
Pero como ella es simple y él es loco,
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.
———
El último verso es del célebre soneto de Cervantes ¡Voto a Dios...
———